Disfrutando de la Sierra de San Vicente

Disfrutando de la Sierra de San Vicente

Entrevista a Antonio Tejero, senderista y amante de la montaña y la naturaleza.

13 de mayo de 2020

Antonio Tejero y su pasión por la montaña

Tenemos el placer de contar para la nueva entrada a este blog, con uno de los senderistas más asiduos a la Sierra de San Vicente. En estos días de confinamiento y a la espera de poder pasear por nuestras caminos, le hemos pedido que nos cuente sus experiencias recorriendo nuestra comarca.

Antonio Tejero es un amante de la naturaleza, eso se nota. Y es que en cada ruta programada y realizada a lo largo y ancho de nuestro país, pone toda la carne en el asador a la hora de explicar y mostrar las bondades de cada lugar que pisa.

En su blog “Salvemos el Mundo”, Antonio nos muestra los kilómetros y metros de desnivel que lleva a sus espaldas en aproximadamente once años de actividad. De entre ellos, muchos los ha realizado en la comarca de la Sierra de San Vicente, lugar al que vuelve con frecuencia para caminar por nuestros entornos naturales y bellos senderos. Es por ello que le pedimos que nos concediera un pequeña entrevista para la página web de la Oficina de Información y Turismo de la Sierra de San Vicente.

David Morales: Antes de nada, Antonio, agradezco tu predisposición para responder a las preguntas planteadas en esta pequeña entrevista. Qué mejor para la promoción de la Sierra de San Vicente que lo hagan los propios visitantes. Así que me gustaría que respondieras con total libertad y extensión a la siguientes cuestiones que te propongo. Para comenzar y romper el hielo, nos gustaría conocerte un poco, ¿quién es Antonio Tejero y que inquietudes tiene?

Antonio: Hola, Antonio es una persona que siempre ha tenido inquietudes por la naturaleza en todos sus aspectos. Me gusta cualquier tipo de paisaje. No soy de las personas que le gustan solo los paisajes idílicos, todo tiene su belleza. Me gustan las grandes montañas, pasear junto a ríos, caminar junto a grandes campos labrados con cereales o terrenos desérticos. Para mi todos tienen su belleza y algo que enseñarte. Me gusta pararme y escuchar el sonido que me rodea. Es como si, en la naturaleza, mis propios sentidos se agudizasen. Mirar una pequeña mariposa como revolotea y quisiera mostrarte el camino a seguir.

He intentado desde mi humilde posición hacer lo que he tenido en mi mano para protegerla. He visto muchas barbaridades en nuestros campos y sé que nosotros somos los que podemos poner coto a muchas de estas aberraciones. Cuantas veces me he encontrado con alambradas y caminos cerrados indebidamente y me decía para mí, como somos capaces de consentir que al día de hoy sigamos en un estado feudal, gobernado por señoritos. Algunas veces llamaba a algún ayuntamiento para preguntar, mientras recorría un camino y me encontraba con algún percance en él, y me decían que no sabían nada o no podían hacer nada.

Una vez por la zona de la Alcarria, hablé con un señor sobre una antigua ermita que se encontraba rodeada de alambradas y donde cierto individuo depositaba sus andamios de obra, le pregunté que por qué se consentía esto. Y me decía que era el hijo del Alcalde, a lo que yo le contesté: vamos a ver, el Ayuntamiento no es de este señor, son todos ustedes quienes lo forman y deciden por su pueblo.  Bueno, dejo este tema… que me enciende.

Sabemos que eres una persona que amas la montaña, la naturaleza y las defiendes a capa y espada, ¿desde cuándo viene tu pasión por hacer rutas por la montaña y cuáles fueron tus motivaciones iniciales?

Esta pasión por salir al campo y verlo de otra manera me llegó a partir de los 16 o 17 años de edad, en una excursión realizada a Pedro Bernardo (Ávila), donde me dejaron de todo para ir unos días de acampada.  Me picó un poco el gusanillo y después de transcurrir unos pocos años volví a retomarlo. Sobre la edad de 30 años ya comencé más en serio a salir, hasta que di el gran salto hará unos 15 años. En aquella época mi preferencia era la bicicleta, la que me aportaba un gran horizonte delante de mí. Hice mucho ciclismo, primero de carretera, hasta que lo fui dejando por salir de excursión por los caminos, siempre investigando y probando nuevos trazados. En mis salidas de senderismo de aquella época no existían los GPS y te guiabas por una pequeña chuleta de papel que habías sacado de algún libro de rutas.

Mi gran salto fue sobre el 2008, cuando me compre mi primer GPS, esto para mí fue como descubrir otro mundo de infinitas posibilidades. A partir de ahora podía recorrer todo el mundo, simplemente dibujando puntos sobre una pantalla que luego los importaba a mi GPS. Nunca me sentí perdido con él a mi lado. Podría salir de ruta para luego poder volver a retomarla.

Conocemos tu blog y tu actividad en las redes sociales, y hemos visto que ya has visitado la Sierra de San Vicente en varias ocasiones,  ¿dónde y cómo conociste de la existencia de la comarca de la Sierra de San Vicente y por qué te decidiste a visitarla?

Verás, yo soy una persona que nunca deja de pensar en nuevas rutas. Veo cualquier mapa y ya comienzo a inventar posibilidades. Y esta zona me llegó primero de una parte porque, trabajando en Toledo, decidí recorrer todos los Senderos Balizados de la provincia. A su vez, también por casualidad, me llegó información de las rutas balizadas por la Comarca de Talavera. Al ver la cantidad de posibilidades que tendría por delante me dispuse a crear multitud de rutas y a ir poco a poco realizándolas.

Unas veces hacía aquellas que estaban balizadas, aunque un poco largas, me puse a descubrir nuevas posibilidades. Una vez, cuando estaba en el Pico de las Cruces, vi aquel monte que sobresalía por encima de Navamorcuende,  el Alto de la Mesa, y me decía a mí mismo, qué praderas tan bonitas, me encantaría subir allí. Así que preparé una ruta bonita, pero que tuvo su miga, pues en un momento de la misma no me quedo más remedio que subir aguas arriba del río Guadyerbas sin tener muy claro si podría salir de allí bien. Luego, la bajada desde este alto fue toda una aventura campo través.

Durante la primera ruta que hiciste por la sierra de San Vicente, ¿cuál fue la impresión que te llevaste?

Mi primera ruta fue el sendero balizado de la Cabeza del Oso y debo decirte que la señalización es casi perfecta. Únicamente, en la bajada de esta última, Cabeza del Oso, te tienes que buscar la vida por la falta de señalización, la cual debería corregirse. Por lo demás, es una ruta muy bonita.

Cuéntanos qué rutas has realizado por la Sierra de San Vicente y qué lugares has visitado de la misma.

Ya he realizado unas cuantas rutas por la Sierra de San Vicente que puedes ver en mi blog y en wikiloc. Seguro que se me olvidarán algunas, la primera fue el sendero PR-21 de la Cabeza del Oso. Luego, me gustó tanto, que volví de nuevo a investigar con unos amigos. Partimos de los Campamentos de Viritato. Nuestra idea era realizar una antigua ruta balizada hoy en desuso y hacer los Cuatro Picos. Hacía mucho frío, así que solo subimos al Pico de las Cruces y bajamos luego pasando por el convento de El Piélago.

Otra ruta fue la que decidí hacerla yo solo de forma completa, la de los cuatro Picos. Me encantó. Cundo llegué al Pico de San Vicente, fue espectacular. como un lugar de ensueño. Luego he realizado muchas más por las localidades de La Iglesuela, Sartajada, Navamorcuente, Pelahustán Castillo de Bayuela, Sotillo de las Palomas, hasta la zona de Montesclaros…y me quedan muchas más por realizar.

Qué virtudes y qué defectos podrías indicarnos de la Sierra de San Vicente según tu experiencia.

Es una Sierra que tenía en mente hacía mucho tiempo visitar y que nunca llegaba.  Tiene un enorme potencial, pues tiene una rica red de vías pecuarias y caminos. Se le puede sacar mucho partido, en el aspecto de rutas está bien. Si algo haría sería rutas más cortas, pues las que veo están más enfocadas a la bicicleta. No hay muchas personas que puedan realizar recorridos de más 25 km cómodamente. Hay que proteger las sendas de los ríos, para que por ellos pueda haber senderos verdes que te permitan conectar con otras zonas. Algunos árboles de interés o edificios deberían poder ser visitados al paso de las propias rutas.

Durante tus rutas has pasado por varias localidades de la comarca, ¿cuál de ellas te ha impresionado más y qué destacarías de ellas (naturaleza, patrimonio, etc.)?

He pasado por muchas localidades y todas tenían su belleza. Pueblos pequeños como Sartajada, La Iglesuela con esos bellos puentes medievales. Navamorcuende es grande pero no me llamó mucho la atención.  Buenaventura con sus panaderías artesanales que tanto las echamos de menos. Por cierto me lleve unos ricos dulces. Me gusta poder llevarme algo de la zona. El Real de San Vicente es un bonito pueblo, como también Castillo de Bayuela está bien. Me faltan muchos aún por recorrer. Hay algunos como Marrupe, Sotillo de las Palomas que son pequeños y no me llamaron mucho la atención.

¿Has conocido a gente de la comarca? ¿cuál ha sido tu impresión?

He hablado con algunas personas en mis rutas y la verdad que siempre de manera muy agradable. En cierta ocasión en el pueblo de Sartajada, amablemente, me invitaron a un refrigerio. La verdad que me quedaba ruta por delante, pero no me importó sentarme a charlar y conocer un poco de ellos, me gusta.

Sabemos que estás preparando unas nuevas rutas por la comarca con diferente dificultad, ¿puedes contarnos algo más sobre este proyecto?

En mi mente siempre intento tener alguna ruta que suponga un reto para mí, y pensando que habrá personas que vendrán detrás de mí y la disfrutarán.

Una de las rutas que he proyectado la llamará la Trans-Sierra Vicente Montañera o algo similar. Consiste en subir a todos los cerros y altos que rodean esta sierra. En total a 7, de los que a cinco ya he subido.  Serían unos 50 km con un buen desnivel de metros a subir. Lo haría en dos días o en tres si quiero tomármelo relajado. Me aprovisionaría en los pueblos que pasara de agua y alimentos y luego en alguno de ellos dormiría o haría vivac con mi saco de dormir.

La segunda propuesta es hacer pasar la ruta, en lugar de las cumbres, por los pueblos que rodean la Sierra de San Vicente. También serían unos 50 km que se harían en dos o tres días dependiendo de cada uno. Durmiendo en algún pueblo de la travesía.

Esos son mis planes de calado, luego, me quedan aún rutas más cortas por realizar. Me gusta mucho la zona del  Tiétar

Desde tu experiencia, ¿qué recomendarías de la Sierra de San Vicente para aquellos nuevos visitantes?

Les diría que no tengan prisa, que se paren cada momento, que vean algo que les guste. Que disfruten de sus pueblos, de sus gentes, y de esos pequeños rincones de naturaleza que verán en sus paseos.  Hay que pensar que la belleza que tiene la zona no debe masificarse, pero sí que se vaya conociendo más, cuidándola y que la gente camine sin temor a encontrarse con una puerta cerrada.

¡Muchas gracias, Antonio, por tus palabras y por dedicarnos unas líneas! Esperamos verte pronto por la Sierra de San Vicente y que disfrutes del camino.

4 comentarios sobre “Disfrutando de la Sierra de San Vicente

  1. Estoy totalmente de acuerdo con el compañero Antonio, fue mi primera ruta de senderismo con un grupo de senderismo yo en particular me gusta todos los años ir un par de veces.
    El Real de San Vicente es uno de mis pueblos preferidos y volveré.

  2. Antonio es un buen compañero, gran amante de la naturaleza y sobre todo amigo.
    He tenido la gran suerte de compartir varias caminatas con él aunque las circunstancias no han permitido que sea por la sierra de San Vicente, pero después del confinamiento hay mucha vida aún por delante.

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